Una vez más Polly Jean Harvey desafía nuestras expectativas respecto a su música. Esta vez nos entrega un disco bastante etéreo y muy orgánico con letras que hablan de guerra, pérdidas y el arraigo. Ya uno de los mejores disco de 2011. Un disco sin relleno de ningún tipo.
Yo AMO a PJ. Lo cruda de su voz y sus letras extremas y su música cautivadoramente inquietante me han parecido geniales. PJ es también una de las artistas que considero más consistentes; desde sugenial disco Dry hasta White Chalk han mostrado diferentes facetas de esta aparentemente torturada cantante.